Civilizaciones Antiguas

¿Qué es el esoterismo?

¿Qué es el esoterismo? El concepto común de esotérico se refiere a “el interior”, lo que está adentro, reservado. Este concepto por sí mismo se opone a exotérico, es decir, a lo accesible al vulgo. 

Dice bien el diccionario cuando se refiere a lo esotérico como “la doctrina que los filósofos de la antigüedad comunicaban a un corto número de discípulos” y, a su vez, se refiere a lo exotérico como aquella parte de la doctrina manifestada públicamente.

Sin embargo, el esoterismo es una doctrina que no sólo perteneció a los filósofos antiguos sino que ha pervivido en el tiempo y se encuentra viva entre nosotros.

El esoterismo es una filosofía cuya característica exterior corresponde a conocimientos transmitidos de manera privilegiada entre maestro y discípulo o neófito y, de forma reservada, a los miembros de una cofradía o escuela de conocimiento oculto.

Su característica interior o velada es de tipo operativo o pragmático, al constituir un método o vía de trabajo cuya materia prima es el interior del ser o la persona misma.

En Occidente, hay cuatro fuentes esotéricas que podrían considerarse como pilares de estas doctrinas, a saber, el Pitagorismo, el Hermetismo, la Alquimia y la Cábala.

La figura de Hermes

Hermes es una entidad  cuya definición carece de sentido hacerla en términos históricos y más vale considerarla en términos conceptuales o culturales.

La figura de Hermes, de cuyo nombre deriva la primera fuente esotérica – el Hermetismo –  está presente en toda la historia cultural de Occidente, bajo las formas más diversas: sea como una deidad greco-romana, egipcia, bíblica e incluso, coránica.

En las más diversas culturas representa generalmente, el papel de un mensajero o heraldo de la divinidad superior, versátil, astuto y sabio al mismo tiempo, creador o generador de cultura.

Su sentido primordial sería inducir a atreverse a pensar y actuar con luz propia, estimulando el dominio de sí mismo y del intelecto, rompiendo las cadenas de la mecanicidad o del dominio ideológico.

Las denominaciones han sido las más diversas para esta juguetona deidad o principio divino: Hermes, Thot, Mercurio, Enoch, Idris, etc.

La Alquimia

En uno de los mejores textos sobre la historia de la Alquimia se presenta el siguiente comentario: “La Alquimia ha ocupado a muchos locos, ha arruinado a una multitud de codiciosos e insensatos y embaucado a otra multitud aún más grande de crédulos”.

Esto, a cuento de que el concepto corriente de Alquimia es la fabricación del oro, a través de la trasmutación de los metales.

Por otra parte, Intentar utilizar la etimología podría llevarnos a un pantano sobre el cual pueden caminar solamente los especialistas.

Entre diversas raíces lingüísticas, se habla de Chema, chemeía (Zósimo, siglo VIII); de khumeías, khimeías, khemeías, (Olimpiodoro); kheme, chemi (del copto, Plutarco); al-kimiya, alkimia, alquimia, alchimia, alchemia (en el paso del griego al árabe), etc.

Pueden señalarse en forma anecdótica diversos mitos o leyendas, como la existencia de un tal Alquimo o Alchimo, a quien se atribuyó en textos de la Edad Media la invención de este arte. Además, la elaboración de acrósticos, como, por ejemplo, en un grabado del siglo XVII: Ars Laboriosa Convertens Humiditate Ignea Metalla In  (símbolo del Argento Vivo o Mercurio) y cuya traducción sería: Arte laborioso que convierte por la humedad ígnea los metales en Mercurio.

Hay que destacar que los alquimistas se atribuían a sí mismos el título de filósofos y la verdad es que lo eran, en el sentido de que el fundamento o estructuración global de sus teorías o de su pensamiento constituía una reflexión expresada en la Filosofía o doctrinas Herméticas.

Pero la Alquimia siempre tuvo un sentido práctico y, considerando este aspecto, puede ser tenida como la aplicación u operación de la filosofía hermética.

Ante la pregunta ¿Qué es la Alquimia?, uno de los principales tratados modernos señala que se trata de diferentes dominios, los cuales pueden ser agrupados así:

1. Una doctrina secreta, la filosofía hermética.
2. Teorías sobre la constitución de la materia, aspecto más científico de la Alquimia.
3. Un arte práctico, cuyos fines son la transmutación de los metales y la medicina universal.
4. Una mística.
5. El Ars Magna, condensación de misticismo, teosofía y procedimientos prácticos, una especie de síntesis de algunos de los dominios precedentes.

Alquimia Mística

La terminología alquímica tiene un sentido figurado y la expresión oro no se refiere a un metal sino al oro espiritual o estado puro del ser.

El propósito del alquimista es la purificación del alma por la vía de las metamorfosis progresivas del espíritu. Los metales viles o pesados son los deseos y las pasiones terrenales.

La Piedra Filosofal es el ser humano transformado por la transmutación mística, la realización del arquetipo que cada ser humano lleva dentro de sí.

Ars Magna (Gran Arte, Arte Regia o Arte Real).- Es el conocimiento de las leyes de la vida en el hombre y en la naturaleza.

Consiste en conseguir la excelencia iluminativa física y moral para conseguir una influencia sin límites sobre el Universo. Impone la ascesis y prácticas estrictas. Y esto se debe a la creencia de que la regeneración del alma es condición esencial para realizar la Gran Obra o regeneración de la materia.

Es decir, el adepto evolucionado podrá influir decisivamente sobre su entorno, convirtiéndose en un ser poderoso capaz de vehicular su energía sobre la materia y la salud de las personas.

La Cábala 

Un estudio del esoterismo que se precie no podría dejar afuera a La Cábala pero se advierte que su complejidad y profundidad exigiría la elaboración de varios trabajos o, simplemente, dedicarle una vida.

A pesar de esto, se intentará una síntesis bastante rudimentaria de esta vasta y profunda filosofía, sicología y mancia.

La Cábala (Cábala = tradición) era una tradición oral entre los judíos, de enseñanzas ocultas que se transmitía entre los estudiosos de la filosofía trascendental de boca del maestro a oído del discípulo.

Hay que señalar que la tradición cabalística no se había diseminado no sólo por el secretismo que acompaña a todo esoterismo sino por la prudencia que debían mantener los judíos europeizados.

Documentos tales como Sepher Ha Yetzirah (Libro de la Creación) estaban escritos en un lenguaje simbólico, con alegorías, criptogramas y alusiones a conceptos filosóficos abstractos ajenos a las creencias de la tradición religiosa ordinaria del momento.

La Cábala aparece en la literatura hebrea en el siglo XI. Trata de un saber amplio y profundo sobre los orígenes cósmicos, la estructura del universo, la naturaleza y destino del hombre.

Según Paracelso, la Cábala es un Sistema de relaciones íntersimbólicas místicas que, para el hombre, tienen la función de abrir el acceso a las capacidades escondidas de la psique.

Algunos afirman que como «sistema», cumple todas las propiedades de la Teoría General de Sistemas (Ludwig Von Bertalanffy). O sea, la Cábala sería un medio para el conocimiento del Self o Uno Mismo. Dicho de otra forma, es un sistema de Teosofía Práctica.

El Pitagorismo

De Pitágoras no hemos recibido textos ni siquiera fragmentos de sus obras. Todo cuanto pudiese conocerse de su vida y de sus aportes se ha conservado por referencias de autores griegos clásicos bastante posteriores a él.

Se dice que, al igual que la juventud helénica acomodada de su tiempo, habría ido a estudiar a Egipto y posiblemente a Babilonia.

A su regreso a Grecia, terminó por asentarse en una de las colonias griegas en Italia, donde fundó una academia con rasgos de secta esotérica e influyó notoriamente en la vida política de la ciudad, hasta terminar trágicamente.

Muchos de los aportes del maestro Pitágoras no se sabe si son originariamente obra suya o de algunos de sus discípulos, pues era costumbre y gran honor en la época mantener el anonimato y colocar el aporte personal bajo el nombre del maestro o fundador de la escuela.

La escuela pitagórica realizó importantes descubrimientos en materia de matemáticas y geometría, así como se le atribuye el descubrimiento de las octavas musicales, concepto que los pitagóricos aplicaron para concebir un sistema del universo.

Para los pitagóricos los números cumplen diversas funciones. Los cálculos  y las nociones aritméticas no son más que aspectos externos. En cambio, el número es un concepto trascendente o manifestación del diseño divino cuyo contenido puede aplicarse a diversos aspectos de la vida humana y del cosmos.

El uno o unidad se asimila – en el ámbito del macrocosmos – a Dios, al punto de partida de todo. Al centro original sin el cual no puede concebirse nada de lo creado.

El uno es el punto sin el cual no hay posibilidad de construir la circunferencia. En el ámbito del microcosmos, el uno es el Yo individual, la idea de persona o proyecto de individuo. En este nivel no existe género o sexualidad. Si lo hubiese, Dios sería un ser hermafrodita.

El dos nace a partir del concepto de otredad o de diferenciación. Si en el ámbito del macrocosmos el uno es Dios, el dos es el No-Uno o NoDios, es decir es el Cosmos creado por Dios a partir de sí mismo. Es el acto de conciencia de Dios respecto de sí mismo.

El dos incluye geométricamente dos puntos, merced a los cuales puede trazarse la línea que los une y concebir el concepto de plano de dos dimensiones.

En el ámbito del microcosmos, representa la enorme gama de diferencia de los opuestos: masculino-femenino, activo-pasivo, positivo-negativo, etc. Es la decisión de nacer o de crear. Las columnas del templo masónico se asimilan a este dos o binario.

El tres viene a ser otro avance hacia la concreción. Si el uno es la afirmación o síntesis, el dos sería la negación o antítesis y el tres será la solución o síntesis.

El tres permite construir la primera de las figuras geométricas: el triángulo, y a partir de ésta, concretar cualquier construcción por acción antrópica, como la ingeniería, la arquitectura, etc. En el ámbito del microcosmos será la formación del ser humano a partir de su predecesor que es el Cosmos.

Numerosos tríos o ternarios pueden identificarse: espíritu, alma cuerpo (misticismo); azufre, mercurio, sal (alquimia); sabiduría, fuerza, belleza (masonería); aprendiz, compañero, maestro (masonería); Venerable Maestro, Primer Vigilante, Segundo Vigilante (masonería); etc.

El cuatro es la completa concreción en todos los sentidos. Incluye el concepto de volumen, de producto, de resultado concreto, de poder, de abrirse un espacio y de permanecer en él.

Además, con él estaría completa la serie de los cuatro elementos básicos que conforman la materia física y la materia filosófica.

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