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Perros y lobos no distinguen entre generosidad y egoísmo

Probablemente te hayas topado con la teoría de que los caninos pueden olfatear las personalidades de las personas. Pero un nuevo estudio en PLOS ONE encuentra que tanto los perros como los lobos no evalúan a las personas como «generosas» o «egoístas» en sus interacciones directas e indirectas con esas personas. Posicionados para inspirar nuevas ideas sobre las formas en que los perros y los lobos interactúan con otros, los hallazgos podrían mejorar nuestra comprensión de nuestros amigos peludos.

diferencia distintiva

Los científicos tienden a estar de acuerdo en que la capacidad de un animal para formar sus propias evaluaciones de los demás contribuye a su capacidad de cooperación. De hecho, algunos científicos sugieren que los caninos, gracias a su clara capacidad para cooperar con los humanos, deben medir a las personas individuales no solo a través de sus interacciones directas con esos individuos, sino también a través de sus observaciones indirectas de esos individuos.

Dicho todo esto, la investigación sobre estas habilidades sigue siendo inestable. Para aumentar la confusión, los científicos aún luchan por saber si estos talentos para formar evaluaciones, si son reales, se originaron en perros o lobos antes del proceso de domesticación.

Un equipo de investigadores trabajó con seis perros y nueve lobos en este nuevo estudio. Hicieron que los animales interactuaran y observaran humanos «generosos» y «egoístas», y luego probaron si los animales formaron evaluaciones después del hecho en función de su disposición a acercarse a los individuos. Los resultados revelaron que tanto los perros como los lobos no pudieron distinguir entre los humanos que compartían y los humanos tacaños.

Una dificultad de perrito

La prueba ocurrió en dos fases separadas. Una fase determinó si los caninos desarrollaron las evaluaciones apropiadas después de interactuar directamente con un humano «generoso», que ofreció comida, y un humano «egoísta», que retuvo la comida. La otra fase determinó si los caninos desarrollaron evaluaciones similares después de observar indirectamente las interacciones entre un humano «generoso», un humano «egoísta» y otro animal.

Después de estas fases, el equipo realizó un análisis estadístico de la tendencia de los caninos a acercarse a los individuos «generosos» y «egoístas». “Ni los perros ni los lobos distinguieron entre un ser humano generoso o egoísta después de una experiencia indirecta o directa”, dicen los autores del estudio en un comunicado de prensa.

Dicho esto, tres de los perros y dos de los lobos sí mostraron algunos signos de favoritismo tras la combinación de ambas fases. “Algunos perros y lobos prefirieron a la persona generosa al observar experiencias indirectas y directas combinadas”, agregan los autores del estudio en un comunicado de prensa.

En última instancia, el equipo de investigadores dice que se necesita más investigación para comprender completamente las evaluaciones de los caninos sobre los individuos. De hecho, teorizan que tanto los perros como los lobos pueden estar más inclinados a distinguir entre individuos durante situaciones estresantes. Pero admiten que esta teoría sería difícil de probar debido a la preocupación por el bienestar de los animales.

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