Misterios

El Papa Francisco y las profecías apocalípticas de San Malaquías

El Papa Francisco y las profecías apocalípticas de San Malaquías: Las inquietantes coincidencias con las profecías apocalípticas de Nostradamus y Malaquías.

Las Profecías de San Malaquías son dos textos que se publicaron en 1595 y en 1690, y que desde su publicación se atribuyen al arzobispo católico San Malaquías de Armagh (1094-1148).

Desde la asunción del argentino Jorge Mario Bergoglio como el nuevo Papa Francisco, son varias las vertientes que comenzaron a identificar al primer sumo pontífice latinoamericano y de la orden jesuita como ‘el Papa del fin del mundo’.

Cabe destacar, a la hora de recordar las profecías de Nostradamus, que al líder jesuita suele llamárselo ‘Papa negro’. Al respecto, el profeta dijo que un «rey negro» en el trono del Vaticano sería el último antes de que el mundo sucumba al advenimiento del Apocalipsis: «Al principio habrá enfermedades mortales como advertencia; luego habrá plagas, morirán muchos animales, habrá catástrofes, cambios climáticos y finalmente empezarán las guerras e invasiones del rey negro».

profecías apocalípticas

Así mismo, la profecía de San Malaquías sostiene que el último Papa antes «del final de los tiempos» será el número 112 desde Celestino II, en el siglo XII, bajo cuyo mandato «la ciudad de las siete colinas será destruida».

En los manuscritos de Malaquías, la ciudad de las siete colinas es Roma, por lo que muchos vinculan la asunción de Francisco con el final de la iglesia católica y, otros, con el fin de la humanidad. Además, el actual es el Papa número 112 desde la época anunciada por el profeta.

Entre los más supersticiosos se interpreta como un símbolo inequívoco el hecho de que a última hora del martes, día de la primera votación del cónclave, la luz nocturna de la cúpula de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, se cortó repentinamente.

Por si esto fuese poco, un rayo golpeó la cúpula de la misma basílica apenas un día después de que Benedicto XVI dimitiera.

San Malaquías, el supuesto autor de la Profecía de los Papas

Según su hagiógrafo, el religioso Bernardo de Claraval, Malaquías tenía un origen noble, siendo hijo del Lector de Armagh. San Celso le ordenó Sacerdote en 1119, y en 1123 fue nombrado Abad de Bangor. Un año después alcanzó la dignidad de Obispo de Bangor y, en 1124, de Primado de Armagh.

En 1127 pasó a ser el confesor del príncipe Cormac MacCarthy del reino de Desmond. Tras el saqueo de Connor establecería allí una comunidad monástica bajo la tutela de Cormac, ya Rey. Al morir San Celso (1132), fue nombrado Arzobispo de Armagh no sin pasar por varias intrigas. Entre otras, hubo de comprar el báculo de Jesús a un usurpador.

Hombre de gran celo religioso, su amigo, San Bernardo de Claraval, nos recuerda que Malaquías restauró la disciplina en el seno de la Iglesia de Irlanda, persiguió el paganismo y restableció la moral católica.

Dividió la sede pastoral entre Down y Connor, quedándose en la primera, donde establecería un priorato. A principios de 1139 viaja a Roma pasando por Escocia, Inglaterra y Francia, donde visitó a San Bernardo. Su intención era pedirle al Papa Inocencio II palios para las sedes apostólicas de Armagh y Cashel.

Malaquías encontró una situación espantosa en Roma, totalmente corrupta y con el papado a merced de los señores italianos. Volvió a su tierra natal con los dos palios y la dignidad de «primado de Irlanda».

San Malaquia

En 1142 estableció la gran Abadía de Mellifont. Quiso volver a Roma en 1148, pero hallándose en Clairvaux cayó enfermo y murió en los brazos de San Bernardo. Luego de su muerte, fue canonizado por el Papa Clemente III el 6 de julio de 1199.

La relación de sus numerosas reliquias se halla enumerada en el volumen CLXXXV del Patrologiae cursus completus de Jacques-Paul Migne.

Las profecías de San Malaquías

A él se le atribuye la “Profecía de los Papas”, un escrito que consta de 112 lemas en latín que hacen alusión a la cantidad de Papas que habría, a partir de Celestino II, antes de la destrucción de Roma.

En el último lema se menciona el fin de la Iglesia Católica y del mundo.

Según la profecía, el actual Papa Francisco sería el número 112, el último de la Iglesia Católica. En la última parte del texto puede leerse “La desolación del mundo, reinará Pedro el Romano, quien alimentará a las ovejas a través de muchas tribulaciones, después de lo cual se destruirá la ciudad de las siete colinas y el tremendo juez juzgará a su pueblo. Fin.”

Curiosamente, el nombre del actual Papa es un homenaje a San Francisco de Asís, quien había nacido con el nombre de Giovanni di Pietro di Bernardone. Pietro (Pedro, en italiano) está presente en este último lema apocalíptico de la Profecía de los Papas.

Aparentemente, el manuscrito de la Profecía había sido depositado en los archivos del Vaticano, donde permaneció hasta su re descubrimiento en el año 1590. Sin embargo, muchos afirman que este texto fue elaborado en el siglo XVI por el falsificador italiano Alfonso Ceccarelli como un intento de influenciar, sin éxito, a los cardenales del cónclave de septiembre de 1590, quienes eligieron al Papa Urbano VIII.

Las profecías de San Malaquías

La «Profecía de los papas» (1595)

La «Profecía de los papas» de San Malaquías apareció en el Lignum vitæ, ornamentum, & decus Ecclesiae (‘El árbol de la vida, el ornamento y la gloria de la Iglesia’), en 1595, publicado por el monje benedictino belga Arnoldo Wion (quien era historiador de su orden).

Wion dedicó este libro al Rey de España Felipe II. El Lignum vitae es una biografía colectiva de los benedictinos elevados a la dignidad episcopal.

El libro resultó un éxito en toda la Europa cristiana y nunca fue corregido ni amonestado por la Santa Inquisición. Eso significa que no contiene nada que vaya en contra de la revelación bíblica.

Para que la Iglesia se pronuncie favorablemente al respecto ha de cotejar lo que anuncia con lo que sucede pues no puede extender un cheque en blanco por lo que está por suceder. Y la profecía no ha terminado de cumplirse.

Sigue una serie de 112 pequeños lemas o frases en latín sin numerar haciendo alusión alegórica a los siguientes 112 papas que gobernarían la Iglesia católica, desde Celestino II (1143-1144) hasta un último pontífice con el lema Pedro el Romano, incluyendo a los antipapas.

Se observa que las divisas correspondientes a los papas posteriores a 1595 son en su mayoría de carácter simbólico con la excepción de las últimas de la lista que tienen un parecido sorprendente.

La profecía sobre Irlanda (1690) 

La obra fue publicada a fines del siglo XVIII por el monje benedictino e historiador francés Dom Mabillón (1632-1707). Según él, esta obra era un «antiguo manuscrito preservado en Claraval».

Este texto, que se supone escrito por el Obispo Malaquías (1094-1148), hace referencia a los sucesos futuros en Irlanda.

Su redacción, muy distinta a la de la profecía de los papas, predice que Irlanda caerá en manos de los ingleses y sufrirá persecuciones y calamidades de todo tipo durante «una semana de siglos» (supuestamente entre fines del siglo XII y fines del siglo XIX).

Transcurrido este tiempo, Irlanda sería «liberada de sus opresiones», sufriría toda clase de castigos terribles, y entonces desempeñaría un papel prioritario en la conversión de Inglaterra al catolicismo.

Las «profecía» que acierta es la aparición del anglicanismo en Inglaterra en 1536 y la semana de siglos de persecuciones y calamidades, liberándose Irlanda tras la 1º Guerra Mundial (nótese que el texto fue publicado en 1595).

La profecía sobre Irlanda

Controversias 

El historiador español José Luis Calvo confirma que hasta el Papa Urbano VII (1521-1590) los lemas concuerdan muy bien con los respectivos pontífices y a partir de esa fecha hay que hacer esfuerzos para que coincidan.

Existe la posibilidad de que la profecía haya sido hecha por alguien que utilizó el prestigio del erudito y arquéologo dominico Alfonso Chacón (Alphonsus Ciacconus), quien comentó los lemas en el texto de 1595 hasta Urbano VII.

El erudito español Benito Jerónimo Feijoo anota en su Teatro Crítico Universal que la profecía es apócrifa, que le fue entregada a Alfonso Chacón y que solo tiene precisión hasta Urbano VII, lo que muestra el fraude.

El jesuita Claude-François Menestrier (1631-1705) escribió una obra para demostrar que esta profecía había sido escrita a fines del siglo XVII, señalando que estas profecías fueron fabricadas para propiciar la candidatura a Papa de Girolamo Simoncelli, Cardenal de Orvieto en 1590 para suceder a Urbano VII, pero el padre Menestrier no ofreció pruebas para sus acusaciones.

Por otra parte, Onofrio Panvinio, revisor de la Biblioteca Vaticana, aceptó completamente en 1556 la autenticidad de las profecías de Malaquías.

Según la hipótesis del Abad Cucherat (1871), San Malaquías escribió la profecía en Roma, entre los años 1139 y 1140 cuando visitaba al Papa Inocencio II para reportarle los asuntos de su diócesis.

Entonces entregó su manuscrito al Papa para consolarlo en sus tribulaciones. El Papa guardó el manuscrito en los archivos romanos donde quedó olvidado hasta su descubrimiento en el 1590.

La profecía y los últimos Papas 

La profecía y los últimos Papas 

La relación entre los Papas y sus lemas, en algunos puede resultar coincidente, pero en otros solo encaja con explicaciones bastante elaboradas.

También hay lemas que son los suficiente amplios como para poder ajustarse a muchos Papas. Por ejemplo, todos los Papas del siglo XX han tenido una «fe intrépida» y han sido «pastores angélicos».

101: «Crux de cruce» (Cruz de cruz). Pío IX (1846-1878).

102: «Lumen in caelo» (Luz en el cielo). León XIII (1878-1903).

103: «Ignis ardens» (Fuego Ardiente). Pío X (1903-1914).

104: «Religio depopulata» (Religión devastada). Benedicto XV (1914-1922).

105: “Fides intrepida” (Fe intrépida). Pío XI (1922 –1939).

106: “Pastor angelicus” (Pastor angélico). Pío XII (1939-1958).

107: “Pastor y nauta” (Pastor y navegante). Juan XXIII (1958-1963), fue el Patriarca de Venecia, ciudad de navegantes.

108: “Flos florum” (Flor de las flores). Pablo VI (1963-1978). Su escudo contiene la flor de lis (la flor de las flores).

109: “De medietate lunae” (De la media luna). Juan Pablo I (1978). Albino Luciani (del italiano, luz blanca). Nació en la diócesis de Belluno (del latín ‘bella luna’). Fue elegido el 26 de agosto del

1978 y falleció un mes después, el 28 de septiembre de 1978.

110: “De labore solis” (De la fatiga o trabajo del sol). Juan Pablo II (1978-2005). Ha sido capaz de un trabajo extraordinario y extenso. Otros lo interpretan porque el día de nacimiento y muerte de Juan Pablo II hubo un eclipse solar. De ahí el significado de «De la fatiga del sol».

111: “Gloria olivae” (La gloria del olivo). Benedicto XVI (2005-2013), nació en y fue bautizado en Sábado de Gloria. También se atribuye al escudo de la Orden de los Benedictinos que contiene un olivo.

112: «Petrus Romanus» (Pedro el Romano). Francisco I (2013-…), no se le ha hallado ningún parecido con el lema asignado hasta el momento, y se cuestiona su legitimidad. ”In psecutione extrema S.R.E. sedebit Petrus Romanus qui pascet oues in multis tribulationibus, quibus transactis ciuitas septicollis diruetur, & Judex tremendus iudicabit populum suum. Finis”.

En latín la frase significa: En persecución extrema, en la Santa Romana Iglesia reinará Pedro el Romano quien pacerá a su rebaño entre muchas tribulaciones, tras lo cual la ciudad de las siete colinas (Roma) será destruida y el Juez Terrible juzgará al pueblo suyo. Fin’.

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